El Museo Real de Bellas Artes de Amberes (KMSKA) ha sido objeto de una amplia renovación que combina el edificio histórico con la arquitectura más moderna. En el proyecto, el vidrio desempeña un papel fundamental: aporta luz y transparencia al museo y, al mismo tiempo, garantiza la protección contra incendios necesaria y la seguridad de las obras de arte.
Protección contra incendios sin comprometer la transparencia
Las divisiones acristaladas del museo debían asegurar un alto nivel de resistencia al fuego y, al mismo tiempo, la máxima transparencia posible. Para ello se utilizó el Pyrobel 25 EG Vision Line, que proporciona una resistencia al fuego EI60 según la norma EN 13501-2.
La principal ventaja del sistema Vision Line de la gama Pyrobel es su instalación sin perfiles intermedios verticales. Los vidrios están unidos entre si mediante una junta de silicona transparente de tan solo 4–5 mm, creando una superficie acristalada prácticamente continua.
Las soluciones especiales para las esquinas permitieron crear esquinas de vidrio limpias, sin perfiles verticales que interrumpieran la visión, manteniendo el carácter diáfano y abierto del espacio. El acristalamiento instalado ofrece además un aislamiento acústico de hasta 43 dB.
Acristalamiento casi invisible para las 61 vitrinas
En el museo también se instaló el vidrio antireflectante Clearsight en 61 vitrinas. Este vidrio antirreflejo reduce considerablemente los reflejos de la luz, permitiendo a los visitantes contemplar las obras de arte sin los molestos reflejos del vidrio.
Gracias a su capa especial antireflectante, el vidrio Clearsight ofrece una reflexión inferior al 1 % y una transmisión luminosa de hasta el 98 %. El vidrio se vuelve prácticamente invisible, permitiendo que las propias obras de arte sean las verdaderas protagonistas.
Un equilibrio entre protección, confort y visibilidad
El proyecto KMSKA demuestra cómo el vidrio puede combinar requisitos arquitectónicos y funcionales. El vidrio Pyrobel 25 EG Vision Line proporciona una protección contra incendios manteniendo la máxima transparencia, mientras que el vidrio antireflectante Clearsight minimiza los reflejos y permite una visión sin obstáculos de las obras de arte.
El resultado es un entorno museístico en el que la seguridad, el confort y la transparencia arquitectónica están perfectamente equilibrados.